¿Qué sabes sobre las alergias en perros?

Al igual que nos sucede a los humanos, las alergias en perros son frecuentes, pudiendo clasificarse en crónicas o estacionales, en locales o sistémicas.

Hablamos, en este caso, de las alergias que sufren los perros. De las alergias que provocan los perros en humanos hablamos en este otro post.

Si deseas ampliar información sobre sus principales causas, síntomas, diagnóstico y posibles tratamientos sigue leyendo. Te obsequiaremos con algunos remedios caseros que estamos seguros aliviarán a tu mascota en caso de necesitarlos. Comenzamos.

¿Cuáles son las alergias más recurrentes en los perros?

Una alergia es una respuesta descontrolada de los mastocitos o células del sistema inmunológico a un alérgeno o sustancia que a priori resulta inocua. El polen, las hierbas, semillas, fármacos, ciertos alimentos o colorantes y aditivos alimentarios, la saliva de los parásitos, los ácaros o las fibras textiles son algunos de los agentes desencadenantes de las alergias en perros.

El contacto de estos alérgenos con la piel, su inhalación o ingesta propicia su introducción en el organismo del perro provocando una exagerada producción de anticuerpos y causando la inflamación e irritación de los tejidos. Tu mascota se sentirá inquieta, no dejará de rascarse, de lamerse o de frotarse la cabeza y las orejas.

Alergias en perros

Los síntomas más usuales son el enrojecimiento, el picor y la quemazón de la piel, así como los trastornos gastrointestinales en el caso de las alimentarias. En este sentido, si atendemos a la vía de contacto podemos clasificar las alergias.

Tipos de alergias

  • Atópicas: Son las segundas más habituales en las consultas veterinarias. Se estima que el 15 % de los perros la padecen, siendo el periodo comprendido entre el primer y tercer año de vida del can el más proclive. Esta reacción alérgica es producida por la inhalación de sustancias ambientales en suspensión como, por ejemplo, el humo de un cigarrillo o el polen. Sus síntomas más característicos son los estornudos constantes, las sacudidas de cabeza repetitivas, la acumulación de cera en los oídos, la somnolencia o apatía y el rascado persistente de las orejas.
  • Dérmicas. Son debidas al contacto directo del alérgeno con la piel del animal. Collares antiparasitarios, champús, fertilizantes, insecticidas, fibras textiles presentes en la ropa o en artículos decorativos del hogar como las alfombras y los productos con químicos para la limpieza son potenciales desencadenantes de alergias caninas de esta índole. Se manifiestan mediante erupciones cutáneas, sarpullido, enrojecimiento, pústulas, granos, pénfigo (ampollas y verrugas) y malestar general.
  • Alimentarias. Ingredientes cotidianos como la carne de ternera, el maíz, el trigo, los huevos, el pollo, la soja o los lácteos, así como los colorantes y aditivos artificales de la comida son causantes de muchas alergias en perros. Los vómitos, náuseas, eructos constantes, flatulencias, diarrea, inapetencia, pérdida de peso y la debilidad son sus signos más evidentes.
  • Otras. Constituyen las respuestas alérgicas más recurrentes y corresponden a la saliva de pulgas o garrapatas como consecuencia de su picadura. Las proteínas que contienen la saliva de estos parásitos desencadenan una inflamación sistémica que genera prurito, erupción cutánea e inquietud en el cánido.

Ahora que conoces su tipología, cabe señalar que la pulga del gato (la Ctenocephalides felis) es la responsable de numerosas visitas veterinarias a partir del sexto mes de vida del cachorro. Le siguen las atopías, especialmente entre las razas de terrier, golden retriever, dálmata, boxer, shar pei, pastor alemán, labrador retriever o setter inglés, siendo las almohadillas de las patas y el espacio interdigital las que mayor incomodidad experimentan.

Las alergias alimentarias son las terceras más habituales y tienden a cronificarse, por lo que si tu mascota pertenece a este grupo deberás proveerle una dieta hidrolizada para asegurar su calidad de vida.

¿Cómo se diagnostican?

Su detección es bastante compleja, sobre todo, porque un perro puede ser alérgico a varias sustancias y determinar con precisión de qué alérgeno o alérgenos se trata es un proceso que precisa varias pruebas de ensayo y error.

Si percibes que tu mascota se comporta de manera inusual y sospechas que le ocurre algo, lo más aconsejable es que acudas al veterinario. Este atenderá a sus síntomas, a su historial y al exámen físico. De este modo, será sencillo descartar otro tipo de afecciones. Como decimos, precisar la causa de la alergia demandará analizar sus hábitos de vida y alterarlos para provocar la reacción alérgica.

En este sentido, el especialista puede recomendarte remover todos los objetos de su entorno e ir introduciéndolos poco a poco hasta apreciar los primeros síntomas de la alergia.

Alergias en perros

Si se presume la concurrencia de una alergia de tipo alimentario, deberás retirar todos los alimentos habituales de su dieta para incluir una única fuente proteica y de carbohidratos que no haya probado con anterioridad. Deberás mantener esta novedosa dieta durante, al menos, 8 semanas para comenzar después a reintroducir paulatinamente sus alimentos conocidos. De este modo, podrás advertir qué alimento es el que no tolera.

Si con estas medidas no fuera suficiente existen distintos análisis alergológicos para diagnosticar las alergias en perros a través de inyecciones en el tórax. Pretenden alojar en su organismo el alérgeno y la sustancia de control durante un lapso de 15-30 minutos, 4-6 horas y 24-48. La extracción de sangre es otra de las pruebas diagnósticas más empleadas.

Debes saber que la atopia es poco frecuente en perros de menos de 6 meses de vida, así como en los canes mayores. El factor genético representa un cierto factor de riesgo para determinadas razas, dado que su delicada piel los hace especialmente vulnerables a la exposición de algunas sustancias. Nos referimos al shar pei, al bichón maltés, al west highland white terrier, al schnauzer miniatura o al bulldog francés, entre otros.

El collie, el galgo afgano y el caniche presentan cierta predisposición a padecer lupus eritematoso. Una modalidad de alergia en perros que cursa dificultad de movimiento.

¿Qué tratamiento es el indicado?

Como en otro tipo de condiciones que generan malestar, el mejor tratamiento para las alergias en perros es la prevención. Por tanto, la desinfección del entorno en el que habite, su correcta higiene y desparasitación, así como mantener actualizado su calendario vacunal constituyen actuaciones esenciales para preservar su salud.

No obstante, si la respuesta alérgica ya se ha desarrollado el veterinario te prescribirá antihistamínicos orales, glucocorticoides, cortisona o ciclosporina para favorecer el alivio de la picazón y la inflamación.

Si la alergia es persistente la inmunoterapia puede seros de gran ayuda, ya que a través de la exposición gradual a los alérgenos estimulará el sistema inmune de tu mascota, de modo que se inmunice frente a ellos y desaparezca el malestar.

Desde hace 1 año se han comenzado a emplear anticuerpos monoclonales para atajar la alergia en perros por atopía, cosechando muy buenos resultados. Se trata de una innovadora terapia que logra metabolizar los alérgenos al aparejarlos a las proteínas del organismo del can.

Si la alergia provoca asma bronquial, el paciente canino precisará la administración de oxígeno y fármacos específicos para revertir la producción de moco y los ataques de silbido.

¿Conoces estos remedios caseros?

Existen varias prácticas caseras efectivas para mitigar la irritación y el picor que distinguen a las alergias en perros.

Los baños de agua fría durante 15-20 minutos con harina de avena, los suplementos enriquecidos con ácidos grasos Omega 3, como las cápsulas de aceite de pescado, y evitar frecuentar las zonas repletas de flores, en otoño y primavera, o las zonas sombrías y húmedas son gestos que requieren poco esfuerzo por tu parte y que tu mascota agradecerá.

Como ves, las alergias en perros son habituales. Conocer sus potenciales vías de entrada, sus síntomas y pautas terapéuticas, además de tranquilizarte, favorecerá que sepas cómo proceder en caso de necesidad. ¿Has tomado buena nota?

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